El aceite de krill se obtiene del krill antártico (Euphausia superba), un pequeño crustáceo que habita en las aguas frías y profundas del océano Antártico. A pesar de su tamaño, el krill es una de las biomasas más abundantes del planeta y constituye una fuente natural excepcional de nutrientes.
El aceite extraído del krill es rico en:
Lo que hace especial al aceite de krill no es solo su composición, sino la forma en la que estos nutrientes se presentan de manera natural.